ESTACION DE PENITENCIA 2019

ESCUDOHERMANDAD

 

CUANDO LA TRISTEZA SE TORNA EN FELICIDAD

Una de las más difíciles decisiones, de las que a lo largo de su mandato ha de tomar la Junta de Gobierno de una hermandad, es sin duda la de suspender la celebración de la Estación de Penitencia, casi siempre debido a la siempre desagradable presencia de la lluvia en las horas inminentes a la salida de la Cofradía. El día de Jueves Santo, desde el alba, eran muy pesimistas los presagios, y aunque nadie queríamos reconocerlo todo apuntaba a que en esta ocasión no íbamos a poder llevar nuestro mensaje evangelizador a las calles y plazas del viejo Madrid. Fueron muchos los devotos que visitaron la Colegiata durante esa mañana, para contemplar tanta belleza reunida en torno a nuestros Sagrados Titulares en sus Pasos, magnífico exorno realizado por el equipo de priostía, y muchos también los que por la tarde aguardaban pacientes, bajo el paraguas, en la calle de Toledo y otras partes del recorrido.

Pocos minutos antes de las ocho de la tarde, se reunía en Cabildo la Junta de Gobierno, y tras analizar las circunstancias que concurrían, y los pronósticos nada tranquilizadores del servicio meteorológico para las horas siguientes, se tomó la decisión, triste pero inevitable, de suspender la salida de la Cofradía, y hacer llegar a los hermanos, que esperaban expectantes, la dolorosa noticia, que fue comunicada, con afectuosas palabras, por el Hermano Mayor desde el presbiterio. Lo que después se produjo entre los presentes era fácilmente previsible, tristeza, llanto de niños, jóvenes y adultos, rostros llenos de angustia, pero sobre todo una admirable comprensión por parte de todos, entendiendo que tal decisión no podía ser distinta, por el bien de nuestro patrimonio humano y material, y sobre todo por el de nuestras Sagradas Imágenes. Después del rezo de un piadoso Vía+Crucis, presidido por el Rvdo. P. D. Ángel Luis Miralles Sendín, auxiliado por varios sacerdotes de la Parroquia del Buen Consejo, nuestro Consejero Espiritual y Junta de Gobierno realizaron una Estación Penitencial, en representación de todos los hermanos, orando en la capilla donde se encontraba el Monumento Eucarístico.

Después, con inmensa alegría, recibimos en esos momentos la visita de nuestro arzobispo, el cardenal Osoro, reconfortándonos con sus paternales palabras, resaltando la necesidad de potenciar la piedad popular y señalando que las cofradías son verdaderos catecismos en la calle. Y tras el rezo de unas oraciones a nuestros Sagrados Titulares, el Sr. Cardenal impartió su bendición a todos los presentes en la Real Colegiata y Basílica de San Isidro, absolutamente llena de hermanos y fieles.

Cuando Dios cierra una puerta, El abre una ventana. (Romanos 8:28), nunca más cierto que en esa tarde noche, en la que la luna de Parasceve no iba a iluminar los Pasos del Señor del Gran Poder y la Virgen de la Esperanza. Entonces ocurrió lo inesperado, los hermanos que vestían la túnica nazarena, formados disciplinadamente en el pasillo central del templo, empezaron a escuchar las notas de una marcha procesional, interpretada con la brillantez de costumbre por los Amigos de la Música de Herrera, tras lo cual hizo Fernando sonar el llamador del Paso del Gran Poder, que comenzó su andadura con ese paso armonioso y racheado que ahora lleva la cuadrilla, trasmitiendo a todos cuantos allí estaban un emotivo mensaje de resignado consuelo, compensando así el ver truncada su gran ilusión de realizar o presenciar la ansiada Estación de Penitencia. Dos chicotás prodigiosas, y parada frente al Monumento, para arriar luego el Paso en la capilla del Señor de Madrid, provocando un gozo inmenso a todos los que, algunos con dificultad por las lágrimas que les embargaban, contemplaban aquel rostro divino, que con tanta dulzura les correspondía.

¡Y esa levantá Juan Carlos! De todos los allí reunidos se escapaba, calladamente, un “olé maestro”, al ver extasiados como fue al cielo la Señora ¡ay si lo hubiera visto El Balilla!, con que galanura llevaban sus costaleros a la Reina de la Colegiata, después de la primera marcha procesional y chicotá inicial, siguieron otras y fue en aumento la emoción, parada de honor ante el Monumento, seguida de una mágica revirá que recordaremos siempre, para llegar a la capilla de los santos galenos. En una retransmisión televisiva, que nos llegaba desde Sevilla en la madrugá, se escuchó una frase que se puede aplicar con toda justicia a nuestros costaleros del Palio, “son costaleros músicos”, y ciertamente lo son, pues sin ese sentido musical es imposible llevar un paso como estos artistas de la trabajadera lo hacen.

 

Nos faltan adjetivos de admiración para calificar lo ocurrido esa tarde en nuestra sede canónica basilical, cuando todo terminó eran unánimes los comentarios, “nos vamos absolutamente confortados y felices, a pesar de no haber salido a la calle en cofradía”, han sido unas horas inolvidables, durante las cuales hemos meditado y rogado a Jesús, nuestro Señor y María, su excelsa Madre, para que continúen siendo nuestro refugio y consuelo, a todos gracias infinitas, en lo más profundo de nuestros corazones queda guardado. Y ahora, contaremos esperanzados los días que faltan hasta el próximo 9 de abril.

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Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder y Mª Stma. de la Esperanza Macarena
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Tlf: 913 660 118 

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